Algunas
sustancias, más corrientes, pueden estimular el apetito
sexual:
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El chocolate amargo
Las investigaciones biológicas acerca de este producto
parecen indicar que sus aromas, cuando no están edulcorados
con polvos de café, tienen efectos excitantes y contienen
además elementos que estimulan el cerebro.
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El vino y el champán o cava
Algunas religiones consideran el vino como un brebaje de origen
divino y virtudes afrodisíacas. Casanova, el gran seductor,
servía champán a sus conquistas, para atraparlas
más fácilmente entre sus redes. El champán
está, todavía hoy, asociado a la fiesta amorosa.
Los bioquímicos que estudiaron los efectos del champán
han descubierto que, al parecer, posee características
afrodisíacas, al desinhibir determinados centros neurálgicos.
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La vitamina E
La vitamina E, protectora de las células sanguíneas
y los tejidos, es un potente reconstituyente que, parece ser,
afecta a la función sexual y a la fertilidad. Dicha sustancia,
que a veces se recomienda contra la impotencia, es denominada
vitamina de la reproducción. Se encuentra en la mayoría
de los aceites vegetales, especialmente en el aceite de germen
de trigo, de trigo candeal, de girasol y de todas las variedades
de nueces (cacahuetes, avellanas, etc.); también está
presente en la avena, las espinacas, los espárragos,
el diente de león y la semilla de trigo.